Se pudo observar que la vegetación del humedal El Burro en general era muy abundante, aunque algunos árboles están secos por completo y por sectores, la vegetación se ve de un tono amarillo, solo nos fue posible identificar dos o tres aves que viven entre los árboles del humedal y un pato que nadaba en la canal por el que fluía el agua, hasta llegar al caño, el agua de este canal tenía un olor muy fuerte y desagradable, el agua era oscura aunque cuando llegamos había acabado de llover el nivel del agua era bajo. Cabe resaltar que este humedal queda frente a una avenida principal y está rodeado de construcciones y conjuntos residenciales, lo que podría intensificar los efectos que deja el fenómeno de El Niño con sus cambios climáticos.
Aunque en este momento realmente no sabemos cuáles fueron los efectos de las altas temperaturas que vivió Bogotá los últimos meses para estos humedales, se pudieron distinguir algunas de las consecuencias, ya que algunos humedales se han recuperado con las lluvias de las últimas semanas, todavía queda la duda de si, algunos árboles que vimos, los cuales estaban sembrados hace poco fueron puestos allí tras el paso de las altas temperaturas o si ya estaban y si esto tiene algo que ver con prepararse ambientalmente para enfrentar el fenómeno de El Niño, es una duda que nos queda, ya que no pudimos entrar ni había alguien cuidando que nos informara de alguna forma como se cuidaba el humedal o qué cambios habían visto en los últimos meses.Por otro lado, en el humedal Santa María del Lago se evidencia la gran cantidad de vegetación juncal que existe en este ecosistema y la importancia que representa para su preservación; se observa también una gran porción de espejos de agua en el humedal los cuales presentan variaciones dependiendo la zona en la que se encuentran, como es el caso del lago en inmediaciones con la “Plaza de las Tinguas” que posee una gran cantidad de agua limpia del humedal, o el espejo de agua cercano al mirador de aves que está mayoritariamente cubierto de vegetación flotante y presenta agua con más grado de contaminación.También se puede apreciar la enorme variedad y protección de especies animales que hay en este humedal, típicas de la fauna sabanera, entre las cuales encontramos las mirlas, las tinguas azules, de pico rojo y de pico amarillo; el colibrí, el pato zambullidor común, el pájaro copetón y la paloma torcaza, a su vez que se pueden ver muchos tipos de plantas angiospermas nativas y extranjeras.Infortunadamente en algunas zonas del humedal, el nivel del agua está por debajo de la cantidad normal como consecuencia del fenómeno de El Niño, lo cual provoca el deterioro de porciones de vegetación juncal y la ausencia de grandes espejos de agua, además de que gran parte de estos presentan niveles medianos de contaminación.
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